Mucho se ha hablado sobre la inteligencia emocional y su papel en nuestra vida diaria, nuestro desempeño en el trabajo e incluso en relaciones personales. Si bien la inteligencia emocional es un término reciente, en realidad, esta lleva años existiendo.

Para que conozcas más sobre el concepto de inteligencia emocional y la forma en la que puedes tener este tipo de inteligencia, hemos preparado para ti esta breve guía. Aquí te contaremos cómo es que puedes desarrollar este tipo de inteligencia para ser mejor persona y llevar la calidad de vida al siguiente nivel.

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es un concepto que se refiere a la capacidad de las personas para desarrollar y entender sus emociones, saber identificarlas, controlarlas y usarlas a su favor. Esta inteligencia, se agrupa junto con otras más las cuales son consideradas como las inteligencias múltiples de una persona.

Otra forma de ver a la inteligencia emocional es la capacidad que tiene una persona para saber gestionar sus emociones de forma inteligente. Esto es algo que, si bien se puede nacer con ello, en realidad, se desarrolla con el paso del tiempo y el trabajo en este tema.

Su papel en nuestra vida diaria

Aunque no lo creas, las emociones tienen un papel muy importante en el día a día de una persona, ya que muchas decisiones las tomamos más por lo que sentimos que por la razón. Desde la elección de una pareja hasta si nos quedamos en el mismo trabajo o renunciamos.

Esto hace que las emociones jueguen un papel muy importante en la vida de una persona llegando incluso a ser un factor crucial en su desarrollo y toma de decisiones. El sentir puede afectar a nuestra visión e incluso causarnos dolor físico por lo que las emociones se vuelven básicas en la vida de cualquier persona. Allí la importancia de gestionarlas.

Los 5 elementos que la conforman

Autoconocimiento

También llamado como consciencia emocional, esto se refiere a la capacidad de las personas de identificar y ser conscientes tanto de sus emociones como de sus sentimientos y de sus pensamientos.

Saber cómo te sientes ante algún estimulo o situación te permite saber cómo desarrollarte y cómo comportarte. Por ejemplo, si sabes que los celos te causan enojo, entender esto te permitirá controlar tus emociones y acciones. Además, el primer paso para desarrollar la inteligencia emocional es conocerte a ti mismo.

Autocontrol

El autocontrol o autorregulación emocional viene cuando aprendes a identificar tus emociones y a saber qué es lo que las causa, así como a conocer qué es lo que te hacen sentir.

Una vez que logras esto podrás controlar su impacto en ti. Por ejemplo, si ya sabes que te enoja el que un auto circule despacio por el carril de la izquierda, podrás tener un mayor control de tu reacción cuando esto suceda. Además, el autocontrol te permite minimizar el impacto de tus emociones en tu vida evitando así que estas te gobiernen.

Automotivación

Motivarte es fundamental para lograr todo eso que te has propuesto. Las emociones son muy importantes para la motivación, ya que estas, o pueden potencializarlo o pueden tirar todo al drenaje. Es por eso que la inteligencia emocional tiene como una de sus consecuencias, la motivación.

La inteligencia emocional te ayudará a no rendirte a la primera y que, aunque recibas 100 golpes, te puedas levantar 100 veces. Otra de las razones por las que la inteligencia emocional va de la mano con la motivación es que esta te enseña qué es lo que vale y suma y qué es lo que resta.

Empatía

Saber reconocer las emociones en otra persona es una tarea que podría escucharse fácil, pero que, en realidad, no lo es. Y es que la empatía, esa capacidad para identificar y entender qué es lo que siente una persona, es una habilidad que se debe trabajar bastante.

Al igual que te enseña a reconocer tus emociones, la inteligencia emocional te enseña a reconocer las emociones de otras personas volviéndote así alguien empático. La empatía resulta ser una de las habilidades más útiles para crecer como persona.

Habilidades sociales

Por último, podemos decir que el último fin que tiene la inteligencia emocional es ayudarte a trabajar en tus relaciones interpersonales. Este punto, puede ser uno de los más difíciles de lograr, pero que, con la inteligencia emocional, podrás mejorar de forma considerable.

Forjar buenas relaciones interpersonales en las que ambos participantes reciban beneficios y valor sin duda es una de las mejores cosas que puedes hacer. Esto te ayudará a crecer como persona y también, a aumentar tu círculo social lo cual resulta muy beneficioso. Además, al tener más empatía tendrás muchas mejores conexiones con las personas.

Inteligencia emocional en las empresas

La inteligencia emocional es una de las habilidades que más buscan las empresas hoy en día. Esto debido a que se ha identificado que esta inteligencia tiene gran relación con el éxito tanto dentro como fuera de la empresa, así como en el cumplimiento de sus objetivos.

El conta con esta inteligencia te permite conectar mejor con las personas lo cual es muy útil al desempeñar diferentes labores como las ventas. Además, también tiene mucho que ver el poder construir relaciones interpersonales fácilmente, así como se cree que esto puede ayudarte a tener más tolerancia ante la frustración y el estrés.

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional?

  • Trabajar en la autoconsciencia: Para poder adquirir una mayor inteligencia emocional, es necesario primero conocernos a nosotros mismos. Es por eso que muchos expertos recomiendan trabajar en la autoconsciencia, esa capacidad de entender cómo te sientes y por qué te sientes así.
  • Leer sobre el tema: No es posible que aprendas a desarrollar la inteligencia emocional si no sabes del todo qué es y en qué consiste. Es por eso que te recomendamos que te informes sobre el tema con materiales como libros y videos, así como alguno que otro curso.
  • Trabajar en tu empatía: Aunque la empatía es una consecuencia de la inteligencia emocional, también es una forma de potenciar y alcanzar este tipo de inteligencia. Así que es mejor tratar de ser más empático con las personas, no juzgando y entiendo que es lo que las llevó a ese punto.
  • Buscar un coach: Por último, una de las formas en las que puedes trabajar con esto es la de buscar a un coach que te ayude en el proceso. Aunque esto podría ser difícil para algunos, sobre todo por el costo, al final puedes obtener más beneficios.